Situada a 100 kilómetros de Túnez, en Dougga, la antigua Thugga, se encuentran las ruinas mejor conservadas del norte de Africa. Aquí la imaginación no será necesaria ya que un paseo por las construcciones será como un verdadero viaje al pasado.
Las ruinas están emplazadas en una colina de olivares y la visita comienza con el Teatro del siglo II a.C. con una fachada de bellas columnas corintias y un escenario revestido de mosaicos aunque de pequeño tamaño pues solo tenía aforo para 3.500 personas.
Al norte se levanta el Templo de Mercurio, con 10 columnas, tres salas y las bases de lo que fuera el Templo de la Fortuna. Desde ahí se puede contemplar el majestuoso Capitolio muy bien conservado y dedicado a Júpiter, Juno y Minerva.
La importancia de esta visita se confirma con su declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997.